Reparamos puertas blindadas, acorazadas y cortafuego en todo Madrid: cerraduras que se atascan, puertas descolgadas, cierrapuertas que pierden aceite y puertas dobles que no cierran. Urgencias las 24 horas.
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Una puerta de seguridad o una puerta cortafuego es una inversión importante, y casi siempre que falla se puede reparar. Lo que se estropea son las piezas que se mueven: la cerradura, el bombín, las bisagras, el cierrapuertas, el selector o la barra antipánico. La hoja y el marco, si no han sufrido un golpe o un intento de robo, suelen durar muchísimos años.
Por eso, cuando nos llamas por una avería, lo primero que hacemos es localizar la pieza que falla y explicarte el arreglo. Solo proponemos cambiar la puerta cuando el daño es estructural o cuando la reparación costaría más que una puerta nueva.
| Lo que notas | Causa habitual | Qué hacemos |
|---|---|---|
| La llave gira con dificultad | Bombín gastado o puerta descolgada que roza | Ajuste de la puerta o cambio de bombín |
| La cerradura no recoge todos los puntos | Varillas desajustadas o mecanismo multipunto gastado | Ajuste o sustitución de la cerradura |
| La puerta roza en el suelo o el marco | Bisagras cedidas | Ajuste o cambio de bisagras |
| La puerta no abre | Cerradura bloqueada o bombín roto | Apertura y reparación |
| Pasa aire o ruido | Burletes gastados | Cambio de burletes y guillotina |
| Marcas de intento de robo | Bombín o escudo atacados | Bombín de alta seguridad y escudo nuevos |
Trabajamos con las cerraduras multipunto y los bombines de las marcas más habituales en Madrid. Si una pieza está descatalogada, buscamos una compatible con el mismo hueco para no tener que modificar la puerta.
En las puertas cortafuego la avería más peligrosa es la que no se ve: una puerta que no cierra sola deja de proteger. Estas son las que más reparamos:
Usamos siempre piezas aptas para puertas resistentes al fuego. Más información en puertas cortafuego.

Muchas averías se evitan con una revisión sencilla. En las puertas de seguridad recomendamos revisar el ajuste y engrasar la cerradura y las bisagras cada cierto tiempo, sobre todo en puertas acorazadas pesadas. En las puertas cortafuego, el mantenimiento forma parte de la protección contra incendios del edificio, regulada por el Real Decreto 513/2017 (RIPCI).
Para comunidades y empresas podemos revisar todas las puertas del edificio en una visita y entregarte un presupuesto ordenado por prioridad. Lo explicamos en soluciones para empresas.
Si tu puerta está bien de estructura pero se ha quedado anticuada, se puede modernizar: cambiar la cerradura de un punto por una multipunto, poner un bombín de alta seguridad con escudo, añadir pivotes antipalanca, cambiar los paneles exteriores o instalar una cerradura electrónica. Te lo explicamos en puertas para vivienda.
Si tu puerta de seguridad no abre, si ha sufrido un intento de robo o si la puerta cortafuego de tu garaje se ha quedado abierta y no cierra, te atendemos a cualquier hora. Llámanos al 667 803 276 y cuéntanos qué pasa: te decimos el tiempo de llegada y el precio antes de ir.
Si la puerta ha sido forzada, no toques nada y llama primero al 091 o al 112. Cuando la policía termine, dejamos la puerta cerrada y te damos la factura para el seguro.
Reparamos puertas en todo Madrid capital, desde nuestro local de la calle Magnolias 110, en Tetuán, y en los municipios de alrededor. Para comunidades y empresas fuera de esta zona, consúltanos.
Las puertas de seguridad y las cortafuego son pesadas. Con los años y el uso, las bisagras ceden unos milímetros y la hoja baja. Parece poca cosa, pero basta para que el pestillo no entre bien en el cerradero, para que la cerradura multipunto tenga que forzar o para que la puerta roce en el suelo y no llegue a cerrar.
Antes de cambiar una cerradura que "va dura", comprobamos si la puerta está descolgada. Muchas veces, ajustando las bisagras, la cerradura vuelve a funcionar como el primer día y te ahorras la pieza.
Una cerradura multipunto cierra la puerta por varios puntos a la vez: el pestillo central y otros cierres en la parte superior, la inferior y, a veces, el lado de las bisagras, unidos por varillas o pletinas. Si una varilla se desajusta o un punto no entra en su cerradero, toda la cerradura se resiente. Por eso, cuando reparamos una, revisamos todos los puntos y sus cerraderos, no solo el mecanismo central.
Si alguien ha intentado forzar tu puerta, aunque no haya entrado, revisa el bombín y el escudo: pueden estar dañados por dentro aunque por fuera parezcan bien. Lo más prudente es cambiar el bombín por uno de alta seguridad y comprobar la cerradura y el marco. Te damos la factura para el seguro.
Siempre te decimos el precio antes de empezar. Si al abrir la cerradura aparece algo imprevisto, paramos, te lo explicamos y decides tú.
En las comunidades, las puertas que más trabajan son las del portal, las cortafuego del garaje y las de los trasteros. Se usan a todas horas, las empujan carros, bicicletas y niños, y suelen fallar a la vez. Si eres presidente o administrador, podemos revisar todas en una visita y darte un presupuesto ordenado por prioridad.
Empezamos siempre por lo que afecta a la seguridad de los vecinos: puertas cortafuego que no cierran y salidas de emergencia que no abren. Después, la seguridad frente a robos (portal y trasteros) y, por último, las mejoras de comodidad.
Trabajamos con repuestos de las marcas más habituales en Madrid. Cuando una pieza ya no se fabrica, buscamos una equivalente que encaje en el mismo hueco, para no tener que modificar la puerta ni alterar su clasificación si es cortafuego.
Cualquiera de estas señales indica que una pieza está trabajando de más. Revisarla a tiempo cuesta mucho menos que esperar a que se rompa.
Para cerraduras y bombines, usa siempre un lubricante seco específico, como el grafito o los sprays de PTFE para cerraduras. Los aceites de uso general atrapan el polvo y con el tiempo forman una pasta que bloquea los pernos del bombín. En las bisagras de puertas pesadas sí se puede usar grasa, con moderación.
En la mayoría de casos reparar sale mucho más económico. Solo recomendamos cambiar la puerta si la hoja o el marco están dañados de forma estructural.
Sí, de las principales marcas. Si la pieza no tiene arreglo, la sustituimos por otra compatible con el mismo hueco.
Llámanos: abrimos la puerta con la técnica menos dañina posible y reparamos o cambiamos la pieza que ha fallado.
Conviene comprobar periódicamente que cierra sola y queda trabada, y revisarla al menos una vez al año dentro del mantenimiento de protección contra incendios.
Sí, las averías urgentes se atienden las 24 horas, todos los días.
Mándanos una foto por WhatsApp o llámanos. Te decimos qué le pasa y cuánto cuesta arreglarla.
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